Claudio Chaves
El progresismo es la última versión decadente y vergonzante del marxismo. Derrotado y aherrojado del mundo luego de 1989, este régimen inhumano, que sometió a millones de seres humanos, a una de las peores dictaduras de la historia de la humanidad, desde Asurbanipal hasta nuestros días, cambió de nombre, muta, y ahora se denomina progresismo.
Pero al igual que aquel, no ha perdido las mañas ni sus ideas fundantes. La lucha de clases es para los dos –el marxismo y el progresismo- el motor de la historia.







